lunes, mayo 10, 2010

La bolsa o cómo vender humo

Bajó la bolsa la semana pasada y nuestro país se depreció. Subió la bolsa hoy y nuestro país se revalorizó. Sin embargo, nada real ha cambiado en tan corto espacio de tiempo. Conclusión: hemos puesto nuestros destinos en un absurdo juego de azar. Peor aún, somos tan imbéciles que nos congratulamos de las subidas de la bolsa porque pensamos que eso es bueno para el país y hacemos de tripas corazón en caso contrario.

¿Qué es la bolsa? Un mercado de humo, donde los mercaderes de productos derivados gestionan miles de millones de euros y pocas nueces. Y nosotros, los mortales, depositamos en esas cestas de paja nuestros planes de pensiones, inversiones y dineros para la vejez. Se acabó ahorrar en el calcetín, recibir un interés del banco por encima del IPC o invertir en bienes tangibles. Ahora es la bolsa la que marca el futuro.

Así nos va, claro:
-Hay que acudir al rescate de banqueros para evitar que se desplome la bolsa. Una bajadita del IRPF del 43% al 18% y darles unos miles de milloncitos para cubrir el agujero que dejaron con lo de Mahdoff.
- ¿Qué Sacyr Vallehermoso se hunde? Plan E al canto para que el todopoderoso constructor se lleve la mitad de la pasta sin poner un ladrillo y diversifique el resto en una cadena de subcontratas. Y es que uno contrata a Sacyr pero el que viene a hacer la obra es "reformas Mustafá".
-Ford, Renault y Citroen se hunden. No pasa nada, papá estado pagará dosmil euritos por coche para que no se desplome el sector.
-¿Que ENDESA e Iberdrola no ganan lo suficiente (solo unos poquitos miles de millones de euros)? No problem, plan de renovables y a subir las tarifas eléctricas.
-Como los bancos tienen un montón de pisos (los compraron para invertir, aunque el término inversión y especulación se confundan), hay que sacar un plan de subvención de compra de viviendas. ¿Por qué? Pues porque si salen a la venta todos de golpe bajará su precio, y claro, eso no le conviene a los bancos. Hay que mantener la vivienda cara para que ellos rentabilicen su especulación, perdón, inversión.

¿Sigo o ya lo van pillando? Aquí hay unos que se han montado un chollo. La teoría dice que cuando una empresa grande la caga, se va al carajo. La práctica es que una empresa grande, que vive en regimen de semimonopolio (o conchavada con las otras del gremio), tira de los fondos públicos para poder mantener sus beneficios. ¿Y quienes pagan? Pues los de siempre, los que hacemos nuestra declaración de la renta de forma legal y pagamos nuestros impuestos.

Así está el patio, señoras y señores, así está el patio. Felicitémonos todos porque hoy subió la bolsa y, con ella, ¿la cifra del paro?

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